EN EL AULA:
Una de las dificultades que se detecta en los diversos niveles educativos se
puede resumir en el hecho de que el proceso de enseñanza-aprendizaje de la Química requiere una construcción mental capaz de relacionar la estructura microscópica
(representada por modelos, no siempre fáciles de interpretar por quienes se acercan a
la disciplina, de conceptos como átomo, molécula, enlace, electrones, entre otros.) y el
comportamiento macroscópico de las sustancias (aspecto, propiedades, reactividad, entre otros.), mediante un lenguaje (conceptos científicos y la propia nomenclatura química)
que además, suele resultar extraño, para los alumnos de las materias relacionas.
QUÍMICA COTIDIANA:
¿AMENIZAR, SORPRENDER,
INTRODUCIR O EDUCAR?